Tierra Nativa | Para Cultivar la Sabiduría del Corazón – Semana 5
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Para Cultivar la Sabiduría del Corazón – Semana 5

LA INFLUENCIA MAYOR SOBRE EL CAMPO HOLOGRÁFICO LA TIENE EL CORAZÓN

 

En general, nos ocupa y nos preocupa mucho el hacer, el por qué hacer o dejar de hacer, el cómo hacer. Tanto nos ocupamos de esto que nos olvidamos de El Hacedor, El Ser, y del Para Qué, La Intención, El Propósito.

 

La no acción como opción a la acción reactiva ante las circunstancias del mundo, para el mundo, es llamado el wu wei en la filosofía taoísta; en el no hacer la atención se re-orienta desde el afuera hacia adentro, y encontramos el hacer más esencial: Ser, en el escenario más permanente y natural: La Vida. En este proceso empezamos a comprender la vida, no sólo como existencia particular sino, y sobretodo, como estado del cual somos partícipes con todos los seres y en el cual evolucionamos para Revelar la esencia a la manera de ser del ser que somos en el corazón.

 

Una manera de empezar a conectar con el ser del corazón y llevarlo a la manifestación en el hacer, es tomar conciencia más permanente, cotidianamente, de nuestras intenciones, preguntarnos frecuentemente acerca del para qué; habituarnos a reflexionar al respecto de los para qué, debilitando el hábito de los por qué, hasta llegar a poder decidir, qué es lo que queremos revelar, a qué decidimos dedicar y consagrar nuestra existencia.

 

TRABAJO PARA LA SEMANA 5 (3 MINUTOS):

QUE EN TODO HACER SE REFLEJE EL SER.
Que el corazón revele en el reflejo EL QUE ES, LO QUE ES.

 

Durante 1 minuto, o tanto como quieras, observa tu imagen frente al espejo; contempla detenidamente tus facciones y la expresión de tu rostro; lleva tus manos sobre el pecho y respirando tranquilamente, sólo observa.

 

Luego, durante 1 minuto o tanto como quieras:
Cierra los ojos y deja que las sensaciones que te producen ver tu rostro lleguen a tu corazón; permite deliberadamente que la percepción del corazón se ocupe de lo que expresa tu imagen, respira sin pensar en poner ningún adjetivo a lo que viste. Imagina que sumerges tu imagen en la naturaleza de tu corazón, respirando cada vez más profundamente; empieza contando 1-2-3 mientras tomas el aire y 1-2-3 al soltarlo, luego hasta 4, hasta 5, hasta 6, hasta llegar a contar hasta 7.

 

Finalmente, durante 1 minuto o tanto como puedas:
Abre nuevamente los ojos y observa de nuevo tu rostro, deja que tu percepción atenta registre cómo se modifica la expresión, cómo se revela la naturaleza del corazón en ella. Con las manos sobre el pecho, sonríe con la intención de dirigir la sonrisa hacia tu corazón, hasta que en el espejo de tu corazón se refleje tu sonrisa.

Luz Ángela Carvajal
3 Comentarios
  • Isabel Cristina Ramirez G
    Responder

    Gracias ?? ?

    diciembre 3, 2016 at 4:16 pm
    • Hola Isabel Cristina
      Muchas gracias por haber estado presente, por haber puesto tu corazón.
      Cuenta con el nuestro, cuenta con este camino cuyo destino es el corazón

      marzo 8, 2017 at 1:47 am
  • María Jaramillo
    Responder

    Pensando en este trabajo y retomando la pregunta, quiero empezar por reconocer mi intensión al responder. Deduzco entonces como al hacerlo visualizo con una mayor claridad los avances logrados. Esta respuesta consciente la voy estructurando desde mi experiencia y ya frente al ordenador fluye de manera especial. Puedo decir que me siento sorprendida y satisfecha. Espero aprovechar los beneficios del para qué.

    diciembre 7, 2016 at 2:21 pm

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